¿Cuántas veces no has escuchado esta frase? Es muy molesto callar nuestros puntos de vista ya sea porque chocan con el modus vivendi de alguien más o simplemente para no herir susceptibilidades. Entonces, ¿a dónde van todos estos pensamientos? Pues bien, abro este espacio para ‘ahorrarme’ todo ese bonito material que inevitablemente surge al toparme con la [inserta adjetivo a tu gusto] vida en este plano universal. (¡bájale Sasha Sökol!)
Y pa’ empezar… aunque se que llego tarde al festín, ¿¡qué tal con que la euforia global disparada por un pulpo!?
Más allá de la psicosis mundialista y sus múltiples caras (que son harta tela de dónde cortar), creo que el Pulpo Paul (porque así se llama, ¿no?) es un reflejo de algo más profundo en la consciencia generalizada. Digo, puede ser que esos simpáticos moluscos tengan habilidades sobrenaturales que el reducido intelecto humano aún no descubre, pero ¿son tan grandes las ganas (inconscientes) de la gente por creer en algo que sobrepasa su entendimiento?