lunes, 22 de noviembre de 2010

Las ruinas del respeto

 

Necesito ver la nueva de Harry Potter otra vez… pero no se trata de un brote de fanatismo desmedido que me motive a invertir más en la franquicia. Bueno, en realidad sí pero no de mi parte.

Verás, hace algunos meses una amiga me invitó a una función especial que los miembros de un club de fans organizaban en Cinemex WTC y pensé “¿por qué no?”. Estoy muy agradecido pues me tomó en cuenta para el asunto, pero me llevé una profunda decepción que no tiene nada que ver con el film ni con ella. Es más, pareciera que perdí el norte, pero vámonos por partes:

- ¿Where the fuck está Cinemex? Y no me refiero a sucursales sino a la ausencia total del staff en la organización del evento. Vamos, ¿cómo dejas en manos de adolescentes (mentales o físicos, me da igual) la logística de un evento para poco más de 400 cabrones? Si el monto del boleto cubría souvenirs y el servicio del cinematógrafo, creo que postes delimitadores de filas y personal que les echara la mano a los miembros del club no hubiera venido nada mal. Pero, com’on, es Cinemex…

- ¿Dónde está el sentido común? Y aquí es donde se origina el cocktail emocional que me cargo esta noche. Entiendo que los fans2 armaron una función para pasarla bien entre ellos y eso está ok. Pero si decidieron abrir el evento para el público en general (léase amigos, familiares, novios, vecinos, conocidos y anexas) y además tuvieron oportunidad de ver la película días antes, ¿por qué chinga’os no permiten que sus invitados disfruten de la obra que tanto idolatran? Porque spoilerear, gritar en el transcurso de la proyección, ya no se diga hablar, e insultar a la audiencia no van en el mismo campo semántico del respeto ni la hospitalidad. Lógica básica.

¿Acaso la historia del mago no basa su manifiesto en la tolerancia y respeto hacia otras ‘creaturas mágicas’? ¡Porque ahí si no me van a hacer pendejo! Todo el rollito de la Rowling va de eso. Y punto. Lo demás es muy buena merca y una historia original, let’s face it. Lo peor es que personas como los enardecidos fans de la sala dónde me embutieron sólo justifican que haya detractores de estos proyectos y que quienes no conocen la obra, se alejen. Ya se, como si eso importara a una franquicia multimillonaria, pero ¿reunir más fans no es el objetivo de un club?

Atribuyo esta actitud a la vastísima atención obtenida en las últimas semanas por parte de los medios hacia los fans. El clásico ‘se les subió’. Pero va más allá. ¡Que mira! Eso de que una chica grite a otro fulano “te largas o te parto la madre” ya es demasiado. Más, cuando el amenazado sólo reclamó, como muchos otros, durante dos horas por el silencio que requiere una sala de cine.

¿Qué hubiera sido si el sujeto en cuestión (ojo, no fui yo) también se prendía, traía una fusca o qué.se.yo y se armaba la gorda? Ahí sí hubiera estado bueno el show y ¿qué hubieran hecho los organizadores? Por lo que se ve, nada.

*sigh* Este sólo es un triste reflejo de nuestra mediocre situación como sociedad pues, cobijados por un grupo al cual sienten pertenencia y embriagados por la falsa ilusión de poderío, muchos sujetos se envalentonan para ‘expresar libremente su fanatismo’ a expensas del derecho de otros. Y si en asuntos tan banales no se puede considerar a los demás, eso explica los asesinatos, secuestros, extorciones y corruptelas de las que tanto escuchamos quejas pero muy pocas soluciones. “Al final yo hago lo que quiero, cuando quiero y los demás… pues que chinguen a su madre”.

Neta, para saber si estuvo buena o no la película tendré que verla de nuevo, en un ambiente neutro que me haga olvidar el mal sabor de boca. Una de dos, voy a la función de las 23:45 o la espero en DVD.

martes, 17 de agosto de 2010

De la A a la S hay un universo de por medio

Domingo en la noche, luchando por que la fórmula (media hora de comerciales vs 10 minutos de contenido) no hicieran que apagara la tv cuando sucedió: Salma Hayek en un teatro recitando el mismo speech que ya habíamos oído meses atrás.

Y el problema viene de raíz: Iniciativa México resultó ser una versión de Espacio Vanguardia para adultos. Y para que no quede como vil chiste local, explico: Televisa arma una ‘convocatoria’ a los ‘mejores estudiantes universitarios del país’ a que presenten ‘propuestas’ que cambiarían el futuro de nuestro pobre y azotado país. A los seleccionados se les interna una semana en un hotel a ‘trabajar para mejorar o realizar nuevas propuestas’. Todos los conceptos entrecomillados son justo eso, conceptos abstractos que en la práctica no se consiguieron: seguro había mejores afuera, las propuestas no traían nada nuevo. Al final, todo mundo fue a turistear y no se le dio seguimiento a nada. ¿Te suena?

Así, Iniciativa México pinta para ser el placebo mediático de empresas dedicadas al mero enriquecimiento con el estandarte de la responsabilidad social, pero ok, vamos a darles el beneficio de la duda y que todo sea topping sobre helado suave de Nutrisa.

Comenzaron poniendo como estandarte, vocero y santo patrono a Javier Aguirre que, independientemente de su oficio, éxito o domicilio, condicionó la vigencia de la campaña al desempeño de 11 jugadores en un torneo mundial. ¿Es que hasta los de relaciones públicas se creyeron el cuento de que “México tiene la mejor selección en la maldita vida entera”? Por lo visto sí. ¿Y qué pasó? Lo de siempre: eliminaron a la selección y toditita la campaña se fue al traste.

Pasó el tiempo, se recibieron las propuestas y apareció Salma… bueno, con ella nada está mal (si no me meto con sus capacidades histriónicas). ¡La onda fue que la eligieron! Porque si la idea era revivir una campaña en estado vegetal con la imagen de una mujer fuerte, aguerrida y exitosa, en la lista hay cientos antes que ella.

¿Quieres deportistas? Lorena Ochoa, Ana Gabriela Guevara, Iridia Salazar, Soraya Jiménez…

¿Quieres ‘artistas’ (whatever it means)? Bianca Marroquín o Adriana Barraza.

¿Por qué no una investigadora? Julieta Fierro es muy buena opción.

Y así podríamos continuar con un laaaaaaaaargo etcétera, sin contar a los hombres que pudieron haber aparecido en su momento…

En fin. Veamos cómo reacciona el ilustrísimo departamento de RP ante el desmembramiento público de su campaña y si, al final, los que pensamos que sería un fiasco, todo este tiempo estuvimos equivocados… aunque, sinceramente, lo dudo mucho.

viernes, 13 de agosto de 2010

¿y si todos lo dicen yo también?

Ok, viernes. Ansiado viernes en que milagrosamente tengo las tardes libres… y muero porque mi estómago me ataca desde adentro. Maldito amotinado ¬¬ . Ustedes no están pa’saberlo, pero mi lugar en ‘la agencia’ está a dos pasos del baño y eso aliviana mis penas. Tampoco deben saber que llevo toda la mañana oyendo hiphop, por ratos buenaondita, por otros hostigante y que, justo ahora, estoy libre como el viento en una botella cerrada al vacío.

Con este tiempecito libre intenté experimentar con uno de los fenómenos de la cibernaturaleza connntemporánea: los trending topics de Twitter. No duré 5 minutos, le di bye y me quedo con twittear desde Tweetdeck, gracias. ¿La razón? Muy simple: ¿neto sobre esas cosas habla la gente? Ok sí, la libertad de expresión y la mano mutilada del Señor Obregón (ya sabes, por aquello del bicentenario [debo darle un post a eso]) pero hay hashtags que no aportan nada a la existencia.

Y ahora viene el rollito de que Twitter es mero entretenimiento. Pues no. Y no es que tenga la verdad sobre muchas cosas, en realidad me equivoco muy frecuentemente, pero ¡afrontémoslo! Twitter es un medio de comunicación, sí, en manos del pueblo y blah, blah, blah, pero medio de comunicación al final. Por eso se le usa a como se le antoje al (estrictamente hablando) actor de la comunicación… ¡pero hay niveles!

Hay quienes dicen que los TT de México son un asco… bueno, los worldwide no distan mucho de #ninelcondeenchichis o #dondenopasarparaquenomeagarreelalcoholimetrosobreinsurgentes. ¡Vamos! hay hastags que son tan largos como un mismísimo tuit. No niego que hay algunos muy divertidos y que, pa’l rato están ok. Pero más bien creo en el potencial creador (sí, creador) de un tuit (no confundir con educar, que es un rollo aparte. Consultar “@lvloon contra los zombies masificados amarillos del planeta AMLO”).

Mercadológicamente puedes crear un vínculo buen plan con una marca, independientemente que sepamos que hay un wey detrás que vive precisamente de hacer ver a @cinepolisonline o @bestbuymexico como un user como tú y yo, con pros y contras. Lo mismo pasa con las “estrellas” del choubiz. Igual esto tiene un potencial destructivo pero, beh, ya sabemos como funciona.

Puedes crear (o fortalecer) relaciones con personas que tienen intereses similares a los tuyos, aunque no se lleguen a “consumarse físicamente” debido a incompatibilidad geográfica o delirio de persecución.

Puedes compartir (que tengo entendido para eso fue creado en un inicio) información que enriquezca la vida de alguien más. No sabes a quién pueda interesarle que, por ejemplo, exista un centro antirrábico gratis o una fundación que otorga becas.

En fin, mi punto es que está chido usar al medio como entretenimiento pero que ésta no sea su existencia primordial. El potencial de un medio que controlamos con tan solo apretar botoncitos y un poquito de coherencia gramatical es inimaginable.

jueves, 8 de julio de 2010

¡Ahórrate tus comentarios!

¿Cuántas veces no has escuchado esta frase? Es muy molesto callar nuestros puntos de vista ya sea porque chocan con el modus vivendi de alguien más o simplemente para no herir susceptibilidades. Entonces, ¿a dónde van todos estos pensamientos? Pues bien, abro este espacio para ‘ahorrarme’ todo ese bonito material que inevitablemente surge al toparme con la [inserta adjetivo a tu gusto] vida en este plano universal. (¡bájale Sasha Sökol!)

Y pa’ empezar… aunque se que llego tarde al festín, ¿¡qué tal con que la euforia global disparada por un pulpo!?

Más allá de la psicosis mundialista y sus múltiples caras (que son harta tela de dónde cortar), creo que el Pulpo Paul (porque así se llama, ¿no?) es un reflejo de algo más profundo en la consciencia generalizada. Digo, puede ser que esos simpáticos moluscos tengan habilidades sobrenaturales que el reducido intelecto humano aún no descubre, pero ¿son tan grandes las ganas (inconscientes) de la gente por creer en algo que sobrepasa su entendimiento?