viernes 19 de diciembre de 2008
lunes 26 de mayo de 2008
Why must it hurt!?
Sí, se que es trillado, pero ¿Por qué duele amar? Amar no sólo en el estricto sentido del amor de pareja. El amor manifestado en cualquiera de sus presentaciones resulta tan atractivo al inicio... Se nos ofrece con un sinnúmero de versiones, pantallas o vsitas que, al final, siempre hay una para cada quien.
Pero, ¿por qué en la etiqueta del empaque no se especifican los efectos secundarios del amor? El intenso dolor que abrazará tu alma en cualquier momento y casi siempre el menos oportuno, por ejemplo. ¿Acaso es tan atrayente su textura, calidez o confidencia que nos negamos a ver cosas que per se están ahí?
Porque, si de algo puedo estar seguro es que, aquello por lo que lloramos y nos lastima, siempre permaneció latente, frente a nosotros esperando el momento justo para atacar. Orgullo, ira, miedo, coraje, rencor. Tan inherentes a la propia existencia, tan pertenecientes a la naturaleza del amor.
Es justo ese el momento en que la lucha se desarrolla en el interior, más allá de la intervención de terceros. El amor ha de pelear contra sus múltiples lados V para decidir quién regresará al coma. Es el tiempo de elegir si seremos lúcidos para reconocer nuestros errores o ambiciosos para tratar de saciar la eterna sed de querer más: mayor atención, mayor claridad, seguridad, enorme convicción, ¿qué se yo? Según el saldo de la batalla serán las acciones al exterior para aquellos a quienes amamos, nos aman o por lomenos eso manifiestan hacer.
Amar es la peor de las drogas. Desde la primera dosis seduce de forma tal que perdemos noción del tiempo y espacio. Claro, en el supuesto de que sea un amor correspondido y que la persona amada nos dote del milagroso elixir a voluntad. Maldito el día en que el suministro cese, el proveedor desaparezca o se niegue a continuar con la sublime intoxicación.
Es probable que el amor sea parte de nuestro día a día, pero ¿siempre ha de ser así? No busco la perfección o el eterno estado de confort en el que amaríamos estar, pero si un poquito de convicción. Creer en palabras que ahora resultan vacías, creer que siempre hay algo más allá de las acciones vicerales y sin razón aparente. Es cuando regresa la pregunta ¿Porqué siempre tiene que doler?
jueves 15 de mayo de 2008
Mentiras?
Pero, de todas esas mentiras que hemos dicho, ¿Cuáles han sido para beneficiar a otros? ¿Es válido mentir por una buena misión?
Ejemplo cualquiera de la vida: A alguien en un salón de clases le roban algo. Sin ese algo, esa persona no puede trabajar. Si ese algo no aparece, a todos los alumnos de ese grupo los truenan. ¿Es perjudicial que la persona mienta para evitarle un mal a los otros, aún sabiendo que dentro de ellos hay alquien que le robó?
Pienso que no. Creo que las mentiras sólo son dañinas cuando un tercero se ve afectado de manera negativa o para hacerle un mal con alevosía y ventaja.
¿Tú qué crees?
miércoles 7 de mayo de 2008
Bien, y si lo haces, ¿a dónde van a parar?
Esa es la idea de la alcancía... pero como ya son demasiados los comentarios que he tenido que ahorrar, decidí tener una cuenta en ese bonito país bien posicionado en nuestras mentes como sede de los bancos más importantes del globo.
Es momento de que la alcancía se rompa y dejemos a conocer estos pensamientos...
